"Bueno, esa era la última muñeca adoptada que teníamos que visitar." "Estas contenta con sus nuevos hogares?" Reginald me pregunta mientras se coloca el cinturón de seguridad antes de encender el auto para regresar al departamento con Rey Amable. "Si, estoy contenta al ver que ellas tienen una vida fingida de ensueño." "Una vida de mentiras." "Una realidad inventada tan endeble como un trozo de papel." No puedo creer que en verdad me he vuelto tan audaz para poder externar lo que viene a mi mente. Y más frente al doctor quien ahora sostiene mi mentón con su gran mano de forma dura y dolorosa. "Es una vida decente para ellas." "Esos hombres les están dando una vida que nunca podrían haber tenido en la despensa del chef y lo sabes perfectamente, princesa." Es increíble como Reginal

