Pov Itzae Sopeso el peso del maletín y lo abrió para estar seguro del contenido, me molestaba que desconfiara de mí, pero era algo razonable, dándome una sonrisa felina, tomo su teléfono haciendo una llamada, conocía al bastardo hace demasiado tiempo para saber que no iba a traicionarme, siendo la opción que más pagara. Esperaba seguir siéndola. Aun mirándome, tras unos segundos colgó. -De toda la gente con la que he hecho negocios, siempre es un placer hacerlos contigo, en unos segundos una camioneta nos recogerá- y antes que acabara de hablar una troca negra comenzó a acercarse a nosotros, una parte de mí se sentía insegura por todos los riesgos que estaba tomando, confiando ciegamente en un hombre que vendería su alma por dinero, pero no tenía más opciones, el Mal Verde me cuidaba.

