Un té Capítulo 32 Rufius Corrieron juntos como ágiles guerreros y esquivaban las balas, que rebotaban una tras otras y el lienzo de la vida se teñía de rojo. También contraatacaron dejando salir balas de sus cañones, haciendo caer a muchos en el bando enemigo , los insurgentes se distrajeron y trataron de contener al grupo de Max, y para consiguiente el mil caras llega por la retaguardia y encañona sus armas para dejar en claro que si se movían se iban a ir directo al cielo, Salas llego a contener a los demás echándolos para atrás y llegando a enjaularlos para que se sintieran acorralados y poner fin a su rebeldía, pues momentos momentos después los insurgentes alzaban sus manos en símbolo de rendición, y más aún cuando estos ya no

