Fabián le dio unos cuantos besos a Madys en la mejilla, se veía tan adorable durmiendo en sus brazos. _ Mm... No se sabía si era porque Fabián la besaba con demasiada frecuencia, pero la pequeña no estaba contenta. Sintiendo que algo la estaba picando, extendió su manita incómoda, se rascó la frente y luego agitó su boquita dos veces, como si estuviera a punto de llorar. Sus pequeñas acciones sorprendieron a Fabián. Pensó que la posición en la que la sostenía no era la correcta y que ella no estaba lo suficientemente bien. Como una mariposa batiendo sus alas, esas largas pestañas se agitaron dos veces y se abrieron un par de hermosos ojos azules como como el mar. Al no ver a su madre Madys lloro. Fabián estaba atónito, no puede ser, lo que dijo Madison era verdad, Madys estaba despi

