Él quería que siguiera con mi trabajo, pero me negué rotundamente, no pensaba dejarlo solo. Hablé con Denisse, ella entendió perfectamente la situación y me dijo que no había ningún problema. Con el paso de los días, el deterioro de su salud se volvía más notorio. Pasaba todo mi tiempo con él tratando desesperadamente de hacer que cada momento fuera especial. Visitábamos el parque, aquel parque donde solíamos ir después de clases. Disfruté de cada segundo a su lado, sabiendo que esos momentos juntos eran cada vez más preciados. Recuerdo ese día perfectamente... Estábamos viendo una película y él me pidió un poco de agua. Bajé a la cocina a buscarla, pero cuando regresé a la habitación, lo encontré intentando aferrarse al borde de la cama con una expresión de dolor y angustia en su rost

