Capítulo 2 "Todos querían ser el primero"

1050 Palabras
Aunque esa fuera la verdad, nunca le había permitido a ningún chico siquiera besarme y lo único que me salvaba era que todos competían para ser el primero en mi vida. Además, los rumores del año anterior de que un chico del equipo de futbol había pasado una noche conmigo me hizo ver como la chica más cool, aunque él y yo sabíamos que nada más era un trato de popularidad para estar en boca de todos. Me metí al baño de chicas y dejé pasar la primera hora de clases, cuando llegó el receso el baño se comenzó a llenar de chicas. Todas parecían estar hablando del tema, aunque nadie decía la razón por la cual le había dejado la mano marcada en la mejilla hasta que escuché una voz que lograría reconocer donde fuera. —Nat, yo creía que Cris era tu novio ¿Qué pasó? —escuché el grifo abrirse— Todos están diciendo que hay algo entre ellos camuflado entre tanta pelea, somos tus amigas nos tienes que contar. —Si escúpelo de una vez por todas que me va a matar la ansiedad. Abrí apenas el cubículo en el que me encontraba y mire la rizada cabellera castaña de Natalia, estaba de brazos cruzados con un gesto en el rostro que jamás la vi. Usualmente, estaba sonriente, con sus pecosas mejillas que le achinaban sus ojos cafés, pero esta vez se veía incómoda ante las preguntas de sus propias amigas y al ver la manera en que se descansó sobre el lavamanos me dieron ganas de salir y decirle que todo se trataba de un error. —No quiero saber nada de él y si llegó a ver a esa esquelética sin forma le voy a enseñar a no meterse con lo que es mío —chilló mirando de reojo a Nina que abrió sus ojos azules retrocediendo— Todos aquí piensan que soy la niña buena, pero les voy a enseñar que no soy un tapete empezando por esta noche. ¿Me acababa de llamar esquelética sin forma? Que le jodan y que sufra llorando sobre su propia mísera, comenzaba a gustarme la idea de que creyeran que teníamos algo solo para verle la cara de furia a esa cabeza de trapeador. No, hasta el trapeador de mi casa estaba mejor cuidado que el cabello de Natalia, eso era como un nido de pájaros. —¿Qué tienes en mente mi reina malévola? —alzó la ceja Rita que se encontraba apoyada en la pared con su teléfono en mano. —Voy a vestirme deslumbrante y voy a besarme con Ethan en plena fiesta para que Christopher sepa con quién está tratando —sus ojos brillaron con una sonrisa que mostraba sus perfectos dientes. No estaba dispuesta a permitir que algo así sucediera, me gustaba Ethan desde que había entrado a este instituto y no iba a permitir que los rumores de que Natalia había salido con los dos chicos que eran considerados "los más buenos" se propagara. En reiteradas ocasiones los rumores de que a Ethan no le atraían las chicas habían llegado a mí, pero la verdad era una totalmente distinta y es que él está demasiado enfocado en su carrera futbolística. Nunca tuve el valor de acercarme a Ethan de una manera romántica, muchas veces habíamos hablado e incluso habíamos hecho trabajos escolares juntos. Conocí a su familia «Cabe destacar que su madre no se parece en nada a la mía», una hermana menor que adora estar a la última moda, pero en los estudios es un desastre y la cual él cuida como su mayor tesoro. Si alguien tendría alguna vez algo con Ethan esa sin duda sería yo y no Natalia. Cuando terminaron de retocar sus tres kilos de maquillaje se largaron al fin y enseguida pude ver entrar a Tam que casi por instinto se metió en mi cubículo. —Esto se volvió una locura, no tienes idea de lo que está pasando ahí afuera —dijo en apenas un susurro mientras ojeaba por la r*****a abierta del cubículo. —Nada de lo que Natalia no se haya encargado de contarle a sus amigas en el baño —rodee los ojos y ella se volteó tan rápido que me hizo retroceder. —Hay algo que seguro que esa suripanta no dijo, Cris no desmintió que no haya nada entre ustedes —alzó su ceja con una sonrisita burlona— Por otro lado, Ethan ha estado preguntando por ti y eso es algo que está levantando polémica. —Terminemos con esta estupidez, escuche como Natalia hablaba y decía que quiere conquistar a Ethan esta noche —solté un suspiro— Mientras yo estoy aquí encerrada como una cobarde y ese Cristobobo está ahí sin decir nada estoy perdiendo mi única oportunidad con el chico que realmente me gusta. Sabía que mientras estuviera ahí metida mi mejor amiga se iba a encargar de convencerme con su positividad nata que no hiciera nada al respecto, que los rumores pasarían y que era imposible que Ethan se besara con una chica tan insípida como Natalia. Pero no iba a correr ese tipo de riesgos, yo no me iba a confiar de la positividad y dejar en manos de un destino incierto lo que pudiera pasar con mi posible primer noviazgo. —Bien puedes quedarte acá encerrada en el cubículo donde estuve la anterior hora o me puedes acompañar y averiguar que tipo de locura se me ocurre esta vez para solucionar algo que yo no comencé —le lancé un pequeño beso en el aire mientras caminaba hacia la salida del baño. Estaba segura de que mi odioso vecino se debía encontrar en la cafetería con su grupo de amigos que en realidad eran chicos de lo más agradable y eso me hacía preguntarme frecuentemente que hacen unos chicos como ellos con un presumido como Cristóbal Colón. Pase la puerta principal y los cuchicheos en las mesas comenzaron, nunca te llegas a acostumbrar a ver a las personas hablar de ti como si no estuvieras ahí presente. Cuando me encontré con sus ojos azules vi vergüenza y bajó la mirada, como si de alguna manera no pudiera verme como la chica a la cual le había lanzado un batido en la mañana.
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