El libro de Liam

1579 Palabras
Cuando Dafne llegó a casa fue directamente a su cuarto, estaba emocionada, ya tenia claro que sus sentimiento hacia Lex habían cambiado, ya no era ahora solo un amigo. Antes había tenido novios, pero ella nunca había podido conectar bien con las personas así que no duraban mucho, Lex era diferente, él la entendía y la conocía. Se recostó en su cama recordando los besos que se habían dado en el restaurante y se ruborizó. Suspiró hondo y miro su bolso, casi se había olvidado del libro, lo saco rápidamente y lo ojeo de nuevo, recordó el día en que su padre desapareció, a ella le pareció muy extraño el símbolo que había hecho en la mesa, abrió el libro en la última página, su padre había escrito algo ahí antes de que hiciera el conjuro. En la página estaba el dibujo que él había hecho y abajo había un escrito en un lenguaje que ella desconocía. Miró otras páginas del libro para ver si descubría algo diferente, pero el libro prácticamente estaba lleno de dibujos y un idioma extraño, algunas partes si estaban en español, pero el resto no lo entendía. Suspiró, desearía saber cuál era realmente el tipo de magia que su padre había hecho, ella era muy buena en magia, pero aun así no conocía ese dibujo. Siguió mirando el libro y descubrió unos dibujos que sí conocía, leyó la inscripción y decidió intentarlo. Su padre era muy estructurado, cada conjuro tenía fecha, título, materiales, nivel de dificultad, instrucciones, descripciones y el dibujo. Dafne miró uno que parecia sencillo para hacer fértil la tierra, solo necesitaba sal y el nivel de dificultad no era muy alto. Ella tenía una bandeja especial para realizar los dibujos con materiales que necesitaba para hacer conjuros, era una bandeja de laurel que había pertenecido a su padre y su madre se la había dado cuando ella empezó a hacer conjuros. La sacó y trajo un poco de sal de la cocina sin que su madre se diera cuenta, ya que a ella no le gustaba que hiciera magia en la casa, coloco la bandeja al lado de una matera larga en la que había hecho crecer tomates el año pasado, uso la sal para dibujar un círculo y una cruz adentro, mientras lo hacía se concentraba en la matera, juntó sus manos y cerró los ojos diciendo en su mente sit terra et crescere>> Dafne sintió el cosquilleo de su magia por todo su cuerpo, lo canalizó a sus manos mientras repetía de nuevo la frase en su mente, sintió como su magia salía de sus manos hacia la matera, cuando sintió que había terminado se sorprendió al ver en la matera una planta de tomate con grandes tomates rojos, segun el libro de su padre para tener el fruto de la planta era necesario repetir el conjuro 3 veces o hacerlo entre 3 magos experimentados en bótanica. Ella miró sorprendida la planta y tomo un tomate, cuando lo probo sabía delicioso, decidió comerse despacio ese tomate, ya que era muy jugoso, cuando termino y se lavó las manos miro la planta con sorpresa, del lugar de donde había sacado el tomate ya estaba creciendo otro lentamente, ese conjuro era espectacular, hace dos años había habido escasez de alimentos en la ciudad porque una plaga había matado los alimentos y la tierra había quedado dañada, los magos ayudaron a arreglar la tierra más rapido que los abonos normales, pero sus conjuros no fueron tan rapidos. ¡Lo que tenía ahí era la solucion al hambre! Dafne se preguntó porque su padre nunca lo había mostrado al mundo, tal vez él estaba escribiendo ese libro para publicarlo después. Si ese era uno de los conjuros fáciles no se podía imaginar que cosas maravillosas harían los otros, mañana a primera hora le iba a mostrar a Lex su planta y lo maravilloso de ese libro. ***** Al día siguiente Dafne se encontró con Lex después del trabajo, Melanie salió a saludar a Lex, pero esta vez él se portó más serio con ella. -No me llamaste - le reprochó ella -Lo siento, se me borró tu número, además - dijo él con una sonrisa al ver a Dafne salir - ya estoy comprometido, lo siento. Melanie miró a Dafne con enojo y se fue sin despedirse de ninguno de los dos. -¿Qué le dijiste que se fue tan enojada conmigo? -Que no la había llamado porque estoy comprometido contigo - le dijo mientras le daba un abrazo y un beso corto en la boca -¿Hice mal? Dafne rió sonrojada -No, solo espero que el ambiente laboral no se torne pesado, creo que ella estaba interesada en ti. No sé qué te ve. - Se rió y siguió caminando, pero Lex la alcanzó y la tomó de la cintura -Que soy adorable - después le robó un beso, Dafne sonrojó y lo tomó de la mano. Fueron a su casa y ella le mostró la planta de tomate, le explicó que había hecho uno de los conjuros del libro de su padre y que solo ese sencillo conjuro podría acabar con el hambre del mundo y le mostró la página del libro que había hecho y Lex empezó ojearlo extrañado. -Daf, este no es un hechizo que cualquier mago pueda hacer -¿Qué?, pero yo lo hice fácilmente. -Esto es magia de hadas -Cómo puede ser magia de hadas si yo lo hice, y no soy un hada. -Bueno, está un poco modificada, pero no debería ser tan sencilla de hacer, la magia de las diferentes razas es muy distinta, nunca nadie la había podido mezclar, el hecho de que tu padre haya logrado hacer este hechizo es maravilloso. ¿Puedo seguir viendo el libro? -Por supuesto, pensé que ya lo habías visto -No lo hice, no es mío y sé que significa mucho para ti así que no me atreví a verlo. -Puedes verlo, tiene varios lenguajes extraños, el de este conjuro creo que era latín, es más fácil de hacer porque lo puedo leer, pero mira, en las últimas páginas empezó a poner otros lenguajes. - Cuando Lex miró los escritos se sorprendió -No sabía que tu padre sabía tantos lenguajes. -Yo tampoco lo sabía. -Dafne, éste de acá - señaló el lenguaje de la última página -es élfico antiguo, muy pocos elfos lo hablan porque era hablado solo por el rey y algunos nobles. -Eso significa que tu padre puede hablarlo. -Es probable, pero no creo que nos ayude -¿Por qué?, él siempre es muy amable. -Pero según entiendo, este lenguaje es usado para magias muy poderosas, por eso solo la realeza y la nobleza de los elfos la podía hablar y entender complemente, pero desde que tu padre desapareció, al parecer quedo prohibida, viendo esto entiendo que tal vez la magia que hizo tu padre fue muy poderosa y peligrosa... - Lex se detuvo para mirar a Dafne, él sabía que cuando se hablaba de la desaparición de su padre ella se ponía muy sensible. -¿Crees... que habría alguna forma de poder aprender todos estos idiomas? Lex se sorprendió al ver que Dafne no se había molestado por hablar de la desaparición de su padre, entonces la vió mirando el libro fijamente, ella ya estaba haciendo un plan. -Supongo que si te especializas en lingüística mágica podrías aprender muchas de estas lenguas - Los ojos de Dafne se iluminaron - Pero no sé si aún están enseñando élfico antiguo -Bueno, pero seria interesante saber todas estas lenguas, ¿no crees? Lex la tomó de la barbilla y la miró fijamente a los ojos. -¿Estas segura que esa es tu única razón? Dafne dudó por un segundo, a veces odiaba lo predecible que era para Lex, siempre que ella le mentía y él se enteraba, se quedaba mirándola y ella sentía una presión en su cuerpo que la hacía decirle la verdad, cuando estuvo en la academia de magia entendió que ese era un extraño poder de algunos elfos para saber la verdad, ella había practicado muchos años para poder bloquearlo y lo había logrado con un profesor que tenía el mismo don, pero Lex era diferente, él era más poderoso, ella sabía que ganarse los ojos dorados no era sencillo y que tenías que ser un elfo sorprendente para ganártelos, Lex era el elfo mestizo más joven que había ganado los ojos y ella sabía que ahora no podría bloquear ese poder. -Sabes que no - dijo ella finalmente -sabes que, aunque siempre fui muy buena con la magia me esforcé mucho estudiando, quería descubrir todo lo que pudiera de la magia, y siempre tuve una razón, más allá de ser poderosa. -Quieres encontrar a Liam. - Dafne asintió - y no hay nada que pueda hacer para detenerte, ¿verdad? - Dafne sonrió -Tú sabes que no, puedo ser un libro abierto para ti, pero siempre hago lo que me plazca -Eso es verdad - suspiró él y le dio un dulce beso -en ese caso, no me queda más alternativa que ayudarte en lo que pueda. Dafne se alegró mucho de oír que Lex la iba a ayudar, su relación siempre había sido de esa manera, alguno hacía una travesura, y ambos se cubrían la espalda. Dos meses después Dafne se inscribió a la especialización en lingüística mágica con la ilusión de encontrar a su padre.
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