Esa noche Rob me contaba feliz sobre su día en la escuela. Y que había hecho una amiguita. Yo encantada lo escuchaba contar su historia. Después me enseñó su tarea, él era un niño muy inteligente, cada día que pasaba lo confirmaba más. Cuando llegué a casa, los padres de Ignacio y Kay nos estaban visitando. -Megan, que son estas horas de llegar? -Me recriminó Kiara. -No hay caso mamá, ni lo intentes, ella siempre llega tarde. -Dijo Ignacio riendo. -Yo ya lo acepté. Kay saltó sobre mi como siempre lo hacía. Pero esta vez nos caímos. -Kay, joder, ten cuidado con Megan -La regañó Ignacio mientras me ayudaba a levantar. -Ignacio, Esa boca -Lo regañó su madre. Y así estuvieron peleando los 3 un rato. Mientras el padre de Ignacio y yo los veíamos y reíamos. Después comieron con n

