¿Señorita K? ¿Es usted? –Preguntó alguien, haciendo que yo levantara mi mirada. Lo miré confundida, mientras Hayes y osito lo sostenían. El vestía de traje, pero se notaba su corta edad. -Soy Dave. ¿Me recuerda? -Hola Dave. Perdón, no te reconocía. Pueden dejarlo acercarse chicos. –Respondí dedicándole una sonrisa a Dave. Él se acercó a mí y me tendió la mano en modo saludo. Sé que lo hacía por respeto. Así que yo me levanté y le di un abrazo. -Cómo estás Dave? Tenía años sin verte. -Muy bien señorita k. No pensé volver a verla. Tengo tanto que agradecerles a usted y a su familia. Me quedé con el charlando unos minutos hasta que se despidió porque debía volver a su trabajo. Yo le di mi número y le hice prometer llamarme para charlar por más tiempo. Cuando me despedí de él me quedé

