No me hice las pruebas, quería que Ignacio estuviera conmigo, unas de las cosas que me reclamó el embarazo anterior era que él no había estado presente y que les había contado a todos menos a él. Así que no le dije ni a Kate. Pero me estaba comiendo la ansiedad. Procuré terminar todo lo pendiente antes, para así poder irme antes y así fue. Me despedí de Piero y me fui. Llevé las 5 pruebas conmigo. Cuando aterrizamos yo me fui a casa, en el camino llamé a Ignacio. -Estoy yendo a casa, ¿puedes ir? –Pregunté apenas contestó. -Estoy en casa con los perritos, ¿Puedes venir tú? –Respondió riendo. A pesar que estaba nerviosa, eso me hizo reír mucho. -No te muevas. -Pero mi amor, si estoy por alimentar a los perritos. ¿Si no puedo moverme como les voy a servir su comida? –Preguntó aun riend

