Siempre vestía de una forma muy elegante y está ocasión no fue la excepción. Un traje formal color n***o con una blusa roja con estampado c***o. Su cabello rubio recogido sujetado con una broche igual rojo con un gatito típico en la cultura del mismo país. Un maquillaje discreto que hacía resaltar sus ojos azules pero no ocultaba del todo sus ya aparentes arrugas. Trababa de usar un tono ligero y no gritar demasiado pero el momento y el ambiente que se estaba generando invitaba a hacerlo. Los chicos no perdían la opción de echar relajo cada frase o palabra era interrumpida por gritos y aplausos. En total había más de 1000 personas y la algarabía provocada por estos era más que suficiente para alentar a cualquiera a dar unas palabras y perder el miedo. -Gracias a todos por su cooperaci

