Jia Me dejo caer sobre la silla detrás de mí, Eduard se mueve a mi alrededor como si hubiera hecho un gran movimiento, está preocupado, realmente su estado es lo que menos me importa ahora. Miro a la sacerdotisa, curandera, lo que sea ella y su expresión es neutra, maldigo al darme cuenta de que no están bromeando. —¿Estoy...? —No quiero decirlo, la sola palabra me aterra ¿Cómo puedo estar embarazada cuando tomó anticonceptivo y soy muy cuidadosa al respecto?—. Esto debe ser un error, por un dolor estomacal ustedes declaran que estoy esperando un bebe, por Dios eso es absurdo, iré a un verdadero hospital y verán que eso no puede ser posible. —Jia por favor tranquilízate. —Eduard me toma del hombro y esa jodida sensación de que tengo que obedecerlo me hace callar, aunque su miedo e incer

