EVAN. Vale, estaba muy nervioso, lo admito. Las manos me sudaban y caminaba de un lado a otro intentando calmarme, pero me era imposible. Alguien tocando en la puerta de la habitación me salvo del colapso que estaba teniendo en ese momento. Me acerqué para abrir y al otro lado se encontraba Kevin y Hugo con una gran sonrisa triunfante. -Está todo listo, la reservación es para las seis de la tarde -dijo Hugo entrando y sentándose en la cama- -Bien -solté más relajado- ¿Siguen en la playa? -No se han movido de ahí -Kevin estaba apoyado en la puerta mientras lucía relajado- ¿Cómo podía estar tan relajado? Seguíamos en el hotel de Chicago ya que decidimos quedarnos todo el finde semana, así que Amanda, Daniela y Celeste se habían ido temprano a la playa, según ellas para un día de "ch

