49: En esta vida y en la otra

2610 Palabras

Ahora comprendía, con absoluta claridad, la razón detrás de la reticencia de Nicolás. Su negativa a ver a su padre no era caprichosa ni exagerada. Si yo hubiese vivido lo mismo, probablemente también me habría negado. —Hijo… ¡Qué alegría verte! De verdad, esto es lo mejor que me ha pasado en años —dijo el hombre, con una sonrisa trémula que no lograba ocultar la desesperación en sus ojos. —No me llames, hijo —la voz de Nicolás fue un látigo, seca, filosa, cargada de rencor contenido—. Tú perdiste ese derecho hace mucho. Para ser padre hay que ganárselo, y tú no hiciste más que sembrar ruinas. Si estoy aquí, es porque mi esposa me pidió que viniera, que te diera una oportunidad… que escuchara. Pero ahora que veo tu rostro, envejecido, pero igual de vacío, me doy cuenta de que fue un error

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR