Él doctor apareció, eso evitó unas discusiones entre Saraí y yo, se alejan a hablar y aunque quiero saber que le dijo sé que no me lo diría. Las horas pasan y ya es de mañana, no me quise mover en ningún momento de aquí, solo me aparte para no estar discutiendo con ellas, escuche que Gael está por llegar, ahora si estoy en problemas porque él cuando se trata de su hija es de tenerle miedo, no sé que pueda pasar. Voy por un vaso de agua al dispensador, no he tomado nada ni bebido desde ayer. —No te cansas de estar aquí y que nadie te soporte —levanto la mirada es Susan que no pierde tiempo en lanzar su veneno, ya no quiero seguir causando mas problemas sino la mandaba a internar a ella también de la paliza que le daría —¿porque no te largas tú mejor?, así dejas de ser una lame botas de

