Ya listos salimos de la casa, no me canso de ver a mi mujer, se ve tan segura, tan sexy, tan radiante, que me siento un cabrón al tenerla conmigo, subimos al auto y nos ponemos en marcha, en el camino aprovechamos de conocernos un poco más, bueno que ella me conozca por que yo de ella se muchas cosas, que ni ella se imagina que las sé. Llegamos al restaurante, observa el lugar y veo nostalgia en ella, también se porque está así —¿Sucede algo? —No, entramos La tomo de la mano y subimos al segundo piso allí ay una mejor vista del lugar, el encargado nos dirige, abre la puerta y hago que pase ella adelante —¡¡¡Sorpresa!!! –Gritan y Adhara se queda a mitad del camino, viendo a todas las personas que están presente, me acerco a ella y la abrazo por la espalda —Feliz cumpleaños —Lo sabia

