—Ahora te preocupas por el bienestar de tu hijo, o de mí.— reproché enojada con lágrimas en los ojos.— Después de desaparecer tanto tiempo. El se bajó del auto y se sentó en el del copiloto. —Tengo una explicación.—dijo él—pero responde y el bebé. Yo seguía muda, sin decir palabra. —¿Qué ocurrió? — —Toma , le entregué la ecografía.— El la revisaba, pero no visualizaba nada. —Para empezar —dije— la tienes al revés. —Oh. Esperé unos segundos pero su ceño se pronunció más. —¿Sigues sin verlo? —pregunté. Estaba de repente divertida por su reacción. —Agg, Solo veo formas sin control pero no a nuestro hijo. —O hija Jhon despegó la vista de la imagen y me plantó la vista, sonriendo. —¿Entonces no llorabas por nada grave? —me preguntó . Negué y me sequé lo último de mis lágri

