Fabiola Quiero llorar. Lo juro. Esta es la segunda clase de preparación para el parto a la que voy y quiero llorar. Estoy sola, observando a las otras madres hacer los ejercicios con sus acompañantes y quiero llorar por ello. Esta mañana casi le pido a Fernando que me acompañara, pero no quería ser tan patética y desesperada. Somos amigos, él se preocupa por mí, me está dejando quedarme en su casa mientras arreglan los daños en la mía. Manu y Tere deben quedarse en la tienda ya que Rosi está aquí, acompañando a Cintia. Y mamá, ella aún está distante conmigo y eso duele. Mucho. Eso me deja a mí sola y patética. Al menos la primera clase sólo fue presentación y charla. Ese día también fui la única mujer sola, y fue horrible. Lo bueno es que estas clases son dos veces al mes. Sólo dos hu

