La alarma del celular suena temprano en la mañana. Estiro mi mano y deslizo el dedo para apagarla, y así luego volver a meterme bajo las sabanas y el edredón. Esto de levantarme temprano por las mañanas me está costando bastante, porque normalmente a esta hora recién estaría llegando al departamento para irme a dormir. Anoche me quede por horas mirando el techo de la habitación en la oscuridad, en mi cabeza no dejaba de sonar en bucle esa maldita canción de Britney Spears. No me malinterpreten, amo a Britney, es la reina, pero esa canción en particular marca un momento de mi vida del que quiero huir hace un buen rato. Y hablo en presente, porque por más que ya no este allí, aún puedo sentir que lo estoy. No es sencillo borrar 10 años en tan solo unos días. Con mucho pesar consigo salir

