Nina Declan pidió la botella de champagne que Saylor eligió. Una vez que la terminamos entre charlas amenas y fumando, encargamos dos botella más y luego una ronda de tragos. Antes de que nuestros vasos llegaran, las tres nos levantamos para dirigirnos al baño. Al entrar corroboramos que estamos solas en este para así poder hablar tranquilas. Lanzo el suspiro que venía conteniendo desde que llegamos al bar. El plan resulto, nos invitaron a que nos sentáramos con ellos. Mi idea va funcionando, hasta ahora. La noche recién comienza y yo tengo que tener al menos un inicio de acercamiento con él. - Tenias razón con que uno de ellos era el accesible. - menciona Saylor acercándose al enorme espejo del baño. - Los otros dos apenas han dicho palabra. - saca un labial de su bolso y empieza a

