Y las dos semanas se pasaron en un suspiro. En esos días estuve muy ajetreada, entre el trabajo en el club, aprendiendo a jugar póker, también estudiando los apuntes que me dio Sebastian, el curso de mecanografía. Sin mencionar las horas de sueño que necesitaba para poder rendir por las noches. Varias veces Hera me hizo la observación de mis "Horribles ojeras", incluso Zeus me pregunto si no me estaba muriendo, por la cara de zombie que llevaba. Aunque sin duda la mejor parte de todo fue el haber ido de compras con la tarjeta de Sebastian. Con Saylor no pudimos contenernos. Si, fuimos juntas a gastar en mucha ropa, zapatos y maquillaje. Es culpa de Sebastian por haberle dado una tarjeta sin limites a una mujer que adora la moda, o mejor dicho a una mujer y a su mejor amiga que adoran

