ABBY KING La puerta del despacho de Stefano se cierra y yo me siento en uno de los sillones, me cruzo mis piernas y brazos adoptando una pose cauta. Yo vine dispuesta a pedirle a Stefano el número del tal Rafaelo y enfrentarlo. Con Stef a mi lado obviamente. Salí del hotel en el que se hospedan mis amigas y vine de prisa a la mansión pero me encontré con Lía al borde de las lágrimas y al gato más adorable del planeta; a punto de ser echado por el especimen que se planta enfrente de mi y dice estar molesto. Pero la que está enojada soy yo. –Ahora sí vamos hablar de tu insistencia con uno de mis hombres Abby King– se inclina hasta sentarse en la mesa del centro muy cerca de mí. ¿Me está haciendo una escena de celos?. Me complace, pero estas molesta, recuérdalo Abby. Respira y da

