FREDERICK DE LUCA La casa de la playa. Viajar con tus amigos y pareja a un lugar en donde ningún adulto les diga que hacer o no, suele ser una las mejores experiencias adolescentes. Pero a mi está comenzando a fastidiarme. Hice mis maletas muy entusiasmado, incluso aborde el avión mas feliz de lo que se imaginan, pero en cuanto Aaron tomo el control del viaje, mi felicidad empezó a esfumarse. A ver, somos doce adolescentes, todos herederos de primera y segunda generación, con excepción de Gisele, en un avión privado con todo a nuestra disposición, pero el que Aaron haya montado una estúpida fiesta cuando lo único que quería era acurrucarme con mi novia, me ha fastidiado. Aaron es de ese tipo de amigo que podría pasar toda la semana de fiesta y no se agotaría jamás, yo soy más de qued

