Darren ve a la joven frente a él, su mirada es dulce y a la vez transmite pureza, no sabe si miente o no, analiza sus palabras. Sospecha de la joven y de todo lo que ella le dice, pero no puede ser tan canalla de no darle el beneficio de la duda. —Hola, Angelina, ¿Qué puedo hacer por ti? —¿Quién eres? Yo venía a ver a mi abuelo. —Soy Darren, estoy ocupando este puesto porque tu abuelo está enfermo. Ahora dime tú, ¿de dónde saliste?, no recuerdo haberte visto en casa de tus abuelos. —Es una larga historia. Vine de muy lejos en cuanto cumplí mis dieciocho años decidí emprender esta aventura. Soy la hija mayor de mi padre, quien es el hijo mayor de mi abuelo, a quien solamente conozco por una vieja foto que mi padre posee. Darren observa a la vivaz jovencita, que no deja de contar su hi

