Margarita se sabe la historia de su rescate, maldice en sus adentros de que haya sido Cian quien la encontró, la verdad no quiere verle. No se habría sentido cómoda estando a su lado. Sea como sea, él solamente la quiere como amante, algo que no está dispuesta a ceder, por mucho que la haya rescatado. Se dijo que fuera cual fuera su decisión, se tenía que alejar de él si no quería que se malinterpretaran las cosas. En ese momento, estando en la soledad de la recámara de esa clínica, los nervios la comenzaban a traicionar, odiaba que Cian le había sonado muy frío y distante la última vez, tal vez ya se había dado cuenta de que no tenía ningún compromiso para con ella y la trataría de una manera cordial pero fría. El tiempo se le hizo eterno hasta que tocaron la puerta, su madre y sus her

