Aidan sonríe, porque ve el enojo en los ojos de Camilo, al parecer Katerina se ha convertido en un capricho para Camilo, eso lo sabe muy bien Aidan. Con mucha más razón no la va a dejar a solas con él. Katerina sale, ve que su hombre está sirviendo la comida. —Por fin se fueron. Ya me estaban asfixiando. —Acaban de salir, ese hombre tiene interés en recuperarte. —En sus sueños, jamás volveré con esa familia. —Yo tampoco lo voy a permitir. ¿Te sientes bien, trabajar junto a Margarita? —No hay problema, es una niña mimada, ya irá madurando, no me ofenden sus comentarios, no tienen relevancia para mí. —Eres tan paciente. Ellos comen tranquilamente, la paz volvió nuevamente a la oficina, porque cuando el Ferreira están presente el ambiente se vuelve incómodo. Aidan después de comer, sa

