Capitulo 21

1532 Palabras

La paz, como todo lo bueno en la vida de Sabrina, fue una ilusión fugaz. Apenas el sudor se había secado en sus cuerpos y el aroma a sexo y rosas había saturado el aire, el sonido estridente de un teléfono rompió la burbuja de la suite del hotel. Enzo se movió con la rapidez inherente a un hombre en peligro constante. Se incorporó, su mano buscando a ciegas en el montón de ropa que había arrojado al suelo. Agarró su teléfono y respondió con una sola palabra en italiano que era una orden, no una pregunta. La voz de la persona al otro lado era un susurro rápido, urgente, que Enzo escuchaba con una intensidad que tensó cada músculo de su cuerpo. Sabrina lo observaba desde la cama, la calidez de su piel contra la suya todavía era un consuelo, pero el gesto de su espalda desnuda y la rigidez

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR