La cena

1463 Palabras
Stella estaba profundamente molesta, pero eso no impidió que ignorara la llamada del Gran Abuelo Roth, monarca de la familia de su amado y cofundador del conglomerado "Fight Fortune" del que ahora es CEO y dueño. — Stella, cariño, como siempre es un placer escuchar tu voz —. La voz cansada de un hombre se escuchaba del otro lado de la línea. — Abuelo, solo me fui por poco tiempo, ¿ya me extraña? Stella tuvo que ahogar su pésimo humor solo para mantener un compostura amable y elegante, así como le enseñaron. — Claro que sí, mi preciosa nieta. Pero esta vez te llamaba para invitarte a cenar, por tu regreso. Stella no quería aceptar, se sentía indispuesta pero una cena familiar significaba ver a Alexander y ella no iba a desperdiciar una oportunidad como esa. Así que aceptó de inmediato. Mientras ella se mantenía ensimismada buscando una prensa que fuera acorde a la cena familiar, su madre la buscaba para obsequiarle una de las joyas más costosas de todo el país. — Stelly, querida, no vas a creer lo que encontré en... — Mamá, ahora no — la cortó de inmediato. — Necesito tu ayuda con esto, no encuentro nada que sea adecuado para la cena con los Roth. ¡Necesito un nuevo guardarropa! Su madre, Amanda Grayson, quedó impactada al ser rechazada por su única hija, pero no la regañó, en cambio pidió una modista a una de las sirvientas que estaba sujetando la ropa que su hija tiraba para la basura o donar a alguna beneficencia. Está de más decir que solo las usaba una vez y pedía otra colección que su madre lanzaba, una de las tantas empresas que manejaba. Amanda mimó a su hija con todo lo que pedía. Podía contar con la palma de su mano las veces que le dijo "no". La joya que consiguió Amanda era de un diamante único que su joyería "Jewelry Smoltz" hizo como diseño especial para Stella, como casi todo lo que ella usaba. La cena con los Roth se dio en su gran mansión, llena de lujos que casi perderían si no hacían una buena jugada, y allí ingresaba Stella, como un diamante en bruto, único y valioso. Jack Roth, el padre de Alexander, le dio la bienvenida junto a su esposa. Ambos amaban a Stella como si fuera su hija porque la vieron crecer y porque era de su misma clase. — Querida, nos alegra tu presencia. Sabes que estás en tu casa, ¿por qué no nos visitaste antes? — Lo siento, tía, también me alegra verlos, pero mi madre me mantuvo ocupada. — Me imagino. Jewelry Smoltz sigue liderando a nivel internacional. Antes de que pueda responder ignorando el tono extraño de su tía, Stella vio que alguien más se unía a la cena. Estaba el primo de Alexander, Albert Xi, quien era íntimo amigo de Stella. — Stella... Albert y Stella se fundieron en un abrazo que a nadie sorprendió, salvo que no le gustó a una pareja, sobre todo al Gran Abuelo Roth. — Albert, no fuiste por mí... — Stella, cariño, ¿te olvidaste de este viejo? Stella en respuesta le dio un abrazo como si fuera su propio abuelo. Saludó a cada m*****o de la familia, incluyendo a Vanessa, la hermana de Jack, y los padres de Albert Xi. Todos estaban listos para la cena y Stella respondía todas las preguntas acerca de los negocios de sus padres, hasta que no soportó más y preguntó por el hombre de su vida. — Mi madre irá a París la próxima semana, os traje muchos obsequios, pero creo que falta Alexander para poder entregarle el suyo. Cuando su familia preparaba una excusa para la tardanza de su hijo, una empleada se presentó anunciando la llegado del susodicho. Pero no estaba solo... — El joven Roth y la señorita Strong están presentes — anunció con una reverencia. El mundo de Stella se hundió en ese instante. Su prima iba con un vestido blanco tan impecable que la hacía ver como un ángel, tan inocente que el corazón de Alexander no pudo evitar protegerla de todos. Pero olvidó protegerla de Stella quien imaginaba varios escenarios de asesinato donde todos acaban con el vestido hecho a trizas. Ella no tocaba nada de segunda mano y estaba segura que esa basura lo era y no podía compararse con el espléndido vestido beige que la hacía ver tan elegante que Sara no pudo evitar sentirse menos a su lado. — Lamento la tardanza. Esperé que todos se encuentren presentes para presentarles a Sara, ella es mi... "No lo digas" — ¡Alexander! Hablemos en mi estudio. El Gran Abuelo estaba furioso. Tuvo que fingir una sonrisa y disculpa para Stella mientras le pedía a su hijo que los acompañe. Para Stella eso no era extraño, Alexander tampoco se sorprendió de verla en su casa porque siempre estaba en su casa. Alexander no quería dejar a su novia sola, así que le pidió ayuda a Stella con los ojos. — Ahora vuelvo, cariño. Stella estará contigo — susurró solo para ella, pero Stella escuchó. Sara asintió mientras se acercaba a Stella y miraba nerviosa a toda la familia Roth. — Tí... ía, lamento llegar sin una invitación formal, creo que malinterpretaron nuestra relación. Le dije a Alexander que estaba bien si no asistía, pero él insistió. — Señora Roth — la corrigió Emma —. Corto, tu atuendo no es apropiado para una cena formal, y cómo dices, no fuiste invitada. Debería conocer esas reglas básicas señorita... — Sara Strong. Sara vaciló al decir su apellido y estaba tan nerviosa que casi se echa a llorar. Ella los conocía a todos, pero parecía que nadie en la familia Roth sabían de ella. — ¿Strong de Corporation Strong? — preguntó, Vanessa, con un interés ambicioso. Todos creían que era así y el rechazo que tenían se esfumó al creerla la hija de los Strong, amigos y socios en varios proyectos de los McCartney. Stella aparentaba humildad aunque por dentro disfrutaba el rechazo que su prima provocaba y quiso decirles que no era nadie, pero que no juzguen los gustos de Alexander. — Eh... no, tía Vanessa, en realidad... — No, mi padre no es ese señor Strong... — la mirada de todos fue de desdén salvo de Albert que sabía quién era ella —. Pero mi prima es Stella, mi tía es Amanda Grayson, la señora McCartney. Él es mi tío. Sara agregó a toda prisa al ver el rechazo de su futura suegra. No era tonta. Iba a ganarse la aprobación de la familia Roth así tenga que colgarse del estatus y apellido de Stella, su prima entendería. — ¿Stella, querida, eso es cierto? Todos temblaron al sentir el apellido McCartney. Eran como una leyenda porque todo lo que tocaban era oro, como si fueran el éxito y dinero en persona. Stella sabía lo poderoso que era el apellido McCartney y como la única heredera que lo portaba, todas la conocían y temían. — Tía... eh, bueno, Sara "Strong" es la hija de la prima de mi madre. Quería mencionar que era una prima lejana, y que casi no tenían parentesco, pero eso sería humillar a Sara y ella aún no podía delatarse. Sara no quería mencionar el parentesco tan lejano pero no podía decir nada. Antes de decir más, Alexander salió del estudio tan furioso y dando un fuerte portazo que todos respingaron. — Sara, nos vamos. — Pero... — No nos quedaremos en un lugar en el que no somos bienvenidos. Alexander y Sara se fueron dejando a toda la familia sin poder preguntar qué fue lo que pasó. — ¿Estás bien? Albert Xi alejó a Stella del embrollo mientras su familia lidiaba con el comportamiento de Alexander. — Necesito hablar con el abuelo, Alexander se veía tan mal. — Stella, no es el momento. Vamos a caminar al patio mientras todos se tranquilizan. — Stella, cariño, lamento lo que pasó. Sabes que Alexander tiene un carácter tan dominante. Ella no dijo nada mientras la madre de Alexander se disculpaba en su nombre. La cena continuó con un ambiente tenso que todos trataban de disimular para no incomodar a la invitada. Stella no estaba de humor para fingir simpatía cuando Alexander no estaba, así trató de irse apenas terminó. — Te llevaré — se ofreció Albert. Stella estaba por rechazar su oferta cuando Emma le ofreció ir con ella mañana a la empresa de los Roth, para entregarle el regalo a Alexander. Eso mejoró el estado de ánimo de Stella. Empezó a planear cómo podría seducirlo o al menos robarle un beso, algo que le dé esperanza. Pero no imaginó lo que encontraría.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR