—¿Puedo pensarlo un poco más? En serio no quiero hacerlo... —No hay tiempo de pensar, lo debemos hacer ahora mismo—la garganta de Taehyung pasa la excesiva saliva que se va acumulando en su boca de manera apresurada debido a los nervios, y su frente demuestra el sudor a pesar de que el clima en ese lugar es verdaderamente fresco. Incluso, puede sentir la comida que no ha ingerido escalar por su garganta para ser botada al exterior de forma desagradable. No, no, respira vamos... Solo es... Solo...—confía en mí—es lo que pide Jungkook en el último momento. Y por un demonio, Taehyung en serio hubiese preferido no quedarse enganchado en esos ojos negros que le otorgan un sinfín de sentimientos hermosos, porque lo próximo a suceder es sencillamente aterrador. Las manos del hombre van a su cad

