NARRA ELENA Estoy completamente en estado de shock al ver el anillo de compromiso en mi dedo. No puedo creer que Julián me acaba de pedirme que me case con el. Me siento tan feliz que tengo miedo que todo esto sea un sueño. —Una ultima sorpresa mi amor. — me dice Julián levantándose de la cama, para ir hasta la mesa de donde levanta una bandeja con lo que parece ser el desayuno. La pone a un lado de mi, mientras toma un pedazo de fresa con el tenedor. Yo gustosa abro la boca, la fresa está dulce. Las hormonas me traicionan, trayendo a mi mente cuando cuidaba de Julián, cuando le todo hacer reposo. Yo hacía todo eso por el, mis lágrimas comienzan a salir por montones. —Mi amor ¿porque lloras? — me pregunta el limpiando mis lágrimas con la servilleta. —No me hagas caso, solo es que es

