POV Ares La ira que tengo dentro de mí me es imposible de controlar. En este momento de mi vida, maldigo el día en que caí en la seducción de Renata. —¡Apúrate, carajo! —le grito a Rodrigo golpeando el tablero del auto una y otra vez. No sé cuántas luces rojas se ha saltado mi amigo, no sé cuántas veces se ha colado en medio de los autos para así poder llegar a tiempo, pero no me importa. «¡Necesito llegar a tiempo!» Estaba en una reunión justo cuando el botones me envió un mensaje, avisándome de que una mujer rubia había preguntado por mi Nifa, alegando de que son amigas y ella la estaba esperando. Al momento, mi atención fue requerida en la junta y dejé el móvil a un lado, pero con mis pensamientos en ese mensaje. Cuando un m*****o de la directiva tomó la palabra, volví al móvil

