Salgo de la empresa sintiéndome realizada. Jamás en mi vida, había enfrentado al hombre que se supone es mi padre, justo como lo acabo de hacer. Jamás le había hablado de esta manera, siempre fui obediente, respetuosa; acatando cada orden, cumpliendo cada exigencia y demanda como una niña buena, pero, ¿Cómo no hacerlo? ¿Cómo no dar a conocer mi posición, mi lugar a alguien que me robó, que me usó, que nunca me amó de verdad? Tal vez fui impulsiva, tal vez no tomé en cuenta el daño colateral de mi impulso, pero ya lo hice. No creo que Jackson se atreva a hacerme un daño físico, a pesar de todo lo que hizo, a diferencia de mi madre, él siempre me defendía, siempre me consentía cuando yo llegaba llorando a casa por las burlas de mis compañeras de clases. Reina me llamaba “niña tonta”, me de

