“Anne” - Entonces… ¿Sí vamos a ir a la playa? – me dejé caer en la cama medio-desecha. Estábamos Nick y yo un increíble hotel con vista al mar. Habíamos pasado una fantástica noche en una cama enorme y con sábanas de seda. El lugar era impresionante, me hacía sentir tranquila y en paz… o eso creía. - Más tarde. La verdad estoy cansado – se estiró y cayó sobre mí en la cama, haciéndome cosquillas. - Pero si no has hecho nada… - Casi no hemos dormido – rodó los ojos soltando una carcajada. – No sé de dónde sacas tanta energía. - De tus besos – acaricié su cuello. Él mostró una sonrisa dentada. – Si quieres puedes dormir un rato, y yo iré al Spa del hotel. Vendré por ti en dos horas. - Suena bien – me dio un pequeño beso en la punta de la nariz. – Te amo. - Te amo más. Arreglé

