La madre de Kagome siempre había sido una mujer ambiciosa. En sus hijas prefirió la que sabía que podría darle una buena vida gracias a que era una de las más hermosas del pueblo. Se dedicó a enseñarle el arte de la seducción, a adiestrarla para que tenga conocimiento de cómo enloquecer a un hombre y por si fuese poco, la enseñó a jugar con los hombres dándole más que besos. Su hija se había convertido en toda una mujer deseable. Entonces ella no entendía como era que ese hombre prefería a una mujer tan poco voluptuosa como lo era Kagome. Kikyo tenía mejores cuevas, sus senos eran más grandes, su trasero más grande, tenía un rostro mucho mejor que el de Kagome y llevaba consigo una experiencia para enloquecer a cualquier hombre. Entonces no entendí qué demonios veía Inuyasha Taisho en esa

