Opekun. Más que exhausta había caído rendida al momento de perder de vista a todos, acostada con la cabeza encima de Josef todo estaría completamente bien, sus penas se sentían menos pesadas al sentir su pelaje contra su piel y su calor. La sangre ya estaba seca y aunque estaría herida podría seguir. Christina había decidido bañarse en una laguna cercana y todavía estaba allí, no podría haber tenido tanta sangre encima suyo. ¿Repugnancia? Lo más probable, porque remordimiento dudaba que hubiera en su cuerpo. - ¿Confías en ella? - Le pregunté a Josh a Shey con algo de desconfianza. ¿En quien confiar? ¿En el que fue su príncipe varios años o en la alfa de una manada aparte que recién conocía? No creas que el fuera capaz de hacer cuentos, deja de lado su parte humorística, abrumaba mucho l

