New York, 2010 Lizandro se encaminaba al cementerio, tenía varias cosas que contarle a su mamá y esposa, la familia Blackwood compraron una parte bonita del cementerio para la familia al hacer esto Lizandro pidió que colocaran las cenizas en ese lugar donde ahora reposaba Katherine; a lo lejos vio a su nieta sentada a los pies de la tumba Stella, se acercó lento hasta que la chica se despidió y se fue del lugar. Lizandro se acero sorprendiéndose al ver gotitas en la lápida. —Lizandra lloro —Sonrió a la tumba y coloco sus flores—, en el fondo sabía que mi nieta es como una rosa, hermosa por fuera, pero frágil por dentro… sufre más al guardarse los sentimientos —Él se sentó en la tumba de Katherine—. Perdón madre, pero ya me están doliendo las rodillas. Hoy es 31 de diciembre, les digo a l

