New York, 2006 Audrey estaba enfocada en su objetivo y le disparo a cada una de las latas de alguna bebida haciendo que Klaus le felicitara, aunque la buena coordinación y puntería se había ganado la frase “Salihah nunca falla en los tiros”. Había pasado 2 meses del incidente en el bosque con Lizandra; no la había vuelto a ver desde ese dia y se sentía destrozada fingiendo con una sonrisa que todo estaba bien. —Lo hiciste bien, aunque eso es normal en ti. —Gracias, Klaus —Dejo el arma y abrazo al hombre que le daba mucha comodidad cuando estaba a su lado y ser ella misma, con el podía mostrar la mujer débil sin temor alguno. —Sshh, tranquila —Los sollozos eran más audibles—. Llora todo lo que quieras, pero tienes que verla, no te puedes esconder todo el tiempo. —Lizandra me ha de esta

