Capítulo 2

1101 Palabras
2 años después NARRA OLIVER últimamente viajaba mucho para poder verla, desde hace un año y algo habíamos empezado a tener una relación, aunque se basaba básicamente en el sexo. A pesar del tiempo que había pasado ella aún no había logrado acordarse de nada de su pasado. Después de un largo viaje, lo único que tenía ganas era de volver a verla, poder besarla, por mucho que estaba con ella nunca me cansaba. Había llegado por fin al ático, ella abre la puerta, en eso aprovecho para levantarla y así poder besarla, pero esta vez fue diferente a las otras ella se mantuvo fría, sin reaccionar a mis besos, la bajo, me acerco a ella levantando su mentón para que mire. —¿Que te pasa?—Le pregunto apartando algunos cabellos de su cara Parece que tiene ganas de llorar, hay algunas lágrimas amenazando con salir. —No quiero seguir así, no puedo—Dice ella rompiendo a llorar —¿Que quieres decir?— —2 años, aún no logro recuperar mi memoria, llevas dos años manteniéndome, siento como si me estuvieras manteniendo a cambió de sexo, vienes unos días siempre que vienes nos acostamos tú vuelves a salir a trabajar y así sucesivamente, estoy cansada de esta situación soy inútil—Dice ella llorando —¿Creés que te estoy pagando por sexo?—Le digo ofendido —¿Acaso no es así? vienes por sexo, luego te vas dejando todas las cuentas siempre pagadas, de verdad que te agradezco todo lo que has echo por mí, pero no puedo vivir de esta manera preguntándome siempre ¿Qué será de mi cuando tú te canses?— —Sabes perfectamente que podría conseguir sexo fácilmente sin necesidad de viajar, siempre te digo que si estoy contigo es porque me encantas y no logró cansarme de ti— —Llegara un día que te cansarás Oliver, nada dura para siempre, tu seguirás tu vida normal cuando eso pase ¿Pero que será de mi sin tu económico?— Me acercó a ella bajando un poco para pegar mis labios con los suyos. —Aunque eso pase, sabes que no me necesitaras para vivir, tienes el ático a tu nombre, dinero en la cuenta bancaria—Le digo —A cambio de sexo, necesito saber quién soy, necesito saber que será de mi en un futuro ¿Y si realmente estaba casada con alguien?—Dice ella —Sabes perfectamente que no estuviste casada, desde el accidente nunca llevaste ningún anillo de boda ¿O quieres que te recuerde la primera vez que nos acostamos?—Ella se ruboriza un poco —El echó de que fuera virgen no cambia mucho las cosas— me acercó más a ella pegando mi cuerpo contra ella —El echó de que fueras virgen deja más claro que nunca que no estabas en ninguna relación con nadie, Ámbar ¿Que es lo que quieres realmente? Llevo tiempo intentando averiguar quien eres, pero nunca nadie denunció tu desaparición o pregunto por ti, tal vez no tenías familia, sencillamente vivías tu vida en solitario, si realmente tuvieras familia ya te hubieran buscado— —Quiero saber que será de mi Oliver, no quiero pasar la vida siendo tu amante, tú formarás tu familia, en un futuro te casarás ¿Y luego que será de mí?— —Casate conmigo—le digo casualmente Ella me mira asombrada y confundida a la vez. —¿Estás bromeando? porque si es así no tiene ninguna gracia, créeme es una broma de muy mal gusto—Dice ella incrédula —No, nos llevamos bien y lo más importante me encanta el sexo contigo, cuanto más estoy contigo, cuanto más quiero—Le digo bajando a besarla suavemente, al principio ella se mantiene quita, pero a los pocos segundos corresponde a mis besos. —¿Me quieres?—me pregunta ella algo desconfiada —Sabes perfectamente que no quiero mentirte, lo nuestro es atracción s****l, tenemos química, me gustas demasiado, eres atractiva, pero desde el principio deje claro que esto se basaba en sexo no en el amor, pero si que te tengo mucho cariño y aprecio— —No quiero solo sexo—Dice ella derrumbándose y cayendo al sofá —¿De que sirve tener una relación de amor donde luego en la cama ninguno de los dos compaginan? el matrimonio se basa en la confianza, en el respeto y el sexo, nosotros tenemos esas tres cosas—Le digo —¿Estas insinuando que me casé contigo solo porque te gusta el sexo conmigo?—Dice ella asombrada y sin poder creer lo que le estoy diciendo —No exactamente, necesito casarme para poder tener acceso a la empresa, prefiero casarme contigo que hacerlo con otra— —No puedo creer lo que estoy escuchando Oliver, me siento decepcionada— Me acercó más a ella, pegando mi cuerpo contra el suyo mientras una de mis manos recorre su cuerpo hasta llegar a su trasero y apretarla más fuerte contra mi, bajando un poco la cabeza e inclinándome hacía ella para besarla ella corresponde a mis besos y caricias. —No eres capaz de resistirte a mis besos o caricias, esto es lo que más me gusta de ti—bajo mi mano por su cuello, para acariciarla por detrás de la oreja. —Oliver—Dice ella casi suplicando—Estoy intentando ser sería, de lo que estás hablando es de un tema serio estás hablando de casarnos cuando apenas me conoces— —No quiero conocerte, me basta con lo que se de ti, no me importa tu pasado Ámbar—Ella me mira con los ojos llenos de lágrimas —¿Y si no acepto?— —Si no aceptas tendré que buscar a otra que acepté, en ese caso lo nuestro se podría dar por finalizado en cuanto me casé— —¿Y en caso que acepté?— —Pasaras a ser mi esposa en unas semanas, viviremos juntos en Grecia, tendrás absolutamente todo lo que quieras— —No se que decir Oliver— La levantó contra mi para subirla al dormitorio, mientras la tengo cogida ella va dejando ligeros besos en mi cuello. —Tal vez en la cama pueda ayudarte a tomar una decisión—le digo agarrándole fuerte del trasero y apretándola contra mi erección. —¿Tú crees?—Dice ella algo desconfiada —Voy a intentar convencerte de ello mientras te escucho gritar esta noche mi nombre Ámbar—Le digo besándola con ternura y delicadeza
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR