Oliver llevaba alguno días desde que se había ido, quería forzarme a recordar, pensé que lo mejor sería revivir alguna de las pesadillas que tenía, tal vez así sea capaz de recordar algo.
Encendí el grifo dejando que la bañera se llenará completamente, metiéndome en ella, metiéndome bajo el agua mientras intento aguantar la respiración.
Flashback
Apenas tener 8 años, entro en el baño veo el cuerpo de una mujer en la bañera, la bañera llena completamente de agua, mientras su sangre salía de la bañera al mismo tiempo que el agua, ella estaba pálida, intento acercarme a ella con los ojos llenos de lágrimas con un nudo en la garganta, pero siento que algo me lo impide, una mujer me tiene agarrada por los hombros.
—MAMÁ, MAMÁ—Grito a todo pulmón mientras luchó con todas mi fuerza para ir hacia ella, pero la señora que está allí me lo impide.
—Deja que se vaya, deja que ella descansé del infierno en el que está, será mucho mejor que muera a que viva la vida que tiene—Dice esa señora
—Me dejará sola con él, no quiero quedarme sola aquí, solo la tengo a ella—le digo temblando y llorando desconsoladamente
—Prometo protegerte cariño—dice la mujer, pero siento que está mintiendo
—nunca pudiste proteger a mamá de él para que puedas protegerme a mi—le digo mientras voy corriendo hacia mamá
Entro al baño, ella me mira por unos segundos determinadamente, aún está viva.
—Lo siento—Me dice ella sumergiéndose en el agua, la señora me saca del baño cerrando la puerta con llave
—Se va a morir—
—Ella ya estaba muerta hace nueve años, hoy no morirá hoy ella va a descansar por fin—Dice la señora abrazándome con fuerza
—MAMÁ NO, POR FAVOR MAMÁ NO ME DEJES CON ELLOS—Digo gritando lo más fuerte que puedo, mientras la mujer me agarra de la mano tirando de mi para que saliera de allí.
NARRA OLIVER
Hoy había viajado para así ir a hablar con Ámbar del tema que aún habíamos dejado pendiente, no le había dicho que iría quería sorprenderla en todo el viaje en lo único que pensaba era en verla, estaba seguro que se alegraría demasiado, al entrar al ático, veo que la tele está encendida pero ella no está allí, busco el remoto de la televisión para así apagarlo, la busco en su dormitorio, pero veo que tampoco está, voy a mi dormitorio, escucho el agua en el baño, al entrar veo el agua del baño salir para fuera, tocó la puerta pero ella no abre, después de intentar varias veces que abriera rompo la puerta al entrar la veo a ella bajo el agua en la bañera inconsciente.
me apresuró a ir hacia ella, la saco del agua rápidamente, no respira, intento hacerle el boca a boca rápidamente, ella no reacciona hasta la cuarta vez, se levanta y comienza a toser fuertemente, me siento en el suelo aliviado al verla respirar, con los ojos llenos de lágrimas por el temor de que casi la perdía.
—Estas loca, casi me matas del susto ¿Acaso querías matarte?—
Ella está confundida y desorientada, sigue tumbada en el suelo mirando al techo, me levanto para así ayudarla a levantarse la levantó en brazos para llevarla al dormitorio, la dejo en la cama, ella está temblando y está muy fría.
—Ámbar—Le digo agarrando su cara entre mis manos.
Ella solo me mira fijamente, sin decir absolutamente nada, llamo al médico para que así pueda venir a verla.
Voy a su dormitorio a cogerle algo de ropa para que se pueda cambiar, la ayudo a vestirse, ella está muy fría y callada.
Después de llamar el médico en unos treinta minutos llega a casa, el entra a verla mientras yo lo espero en el salón.
—Esta en estado de shock, le eh dado algunos calmantes para que se relaje un poco y duerma, normalmente las personas que se suicidan o lo intentan es debido a un alto nivel de ansiedad y depresión, lo mejor sería no dejarla mucho tiempo sola, salir con más frecuencia a que cambié de ambiente, sería buena idea buscar un psicólogo y saber las causa del porque lo hizo, la salud mental es muy importante Oliver—Me dice el médico dándome unos papeles con algunos medicamentos
—Muchas gracias, lo acompañó a la puerta—
Luego de que el se fuera, entro a verla, ella estaba completamente dormida.
Voy a cambiarme y darme una ducha para relajarme, no creo que ella sufra de ansiedad o depresión no hay razón alguna excepto el querer recuperar su memoria, respiró tranquilamente al saber que pude llegar a tiempo, tal vez si hubiera tardado solo unos minutos más la hubiera perdido.
Voy a recostarme en la cama a su lado, ella se acerca a mi abrazándome con todas sus fuerzas.
—¿Porque lo has echo?—le digo acariciando su cabello
—No lo sé, pero créeme no intentaba suicidarme—Dice ella llorando—Quería de alguna manera forzarme a mi misma a recordar algo sobre el pasado, pero creo que lo mejor es no recordar nada sobre lo que había pasado en mi vida anteriormente—
—¿Has recordado algo?—
—No—dice ella escondiendo su cara en mi cuello—Pero creo que no voy a forzarme más a ello, no vale la pena recordar algo que tal vez solo me hará daño, si mis recuerdos no vuelven puede ser también porque mi mente los ha bloqueado—
—Todo lo recordarás a su debido momento Ámbar, de todas maneras desde mañana nos iremos a vivir a Grecia—
—¿Iremos?—
—Si, no le veo sentido a quedarte a vivir aquí, llevas tiempo diciendo que es para recordar, pero si no hay nada que recordar en esta ciudad lo mejor sería que te vinieras a vivir conmigo a empezar juntos una nueva etapa, olvida el querer recuperar algo que ya se perdió—
—¿Y si lo nuestro no funciona?—dice ella sin ganas
—Si no funciona no pasa nada, ninguno tiene nada que perder, podremos intentarlo, si no lo intentamos tal vez acabaremos arrepentidos toda la vida—
—Hay mucho que perder—Dice ella cerrando los ojos para dormir, le doy un beso en la frente—Te quiero y no quiero perderte Oliver—Dice ella casi en un susurro.
—No me perderás nena—