Absolutamente

1159 Palabras

Mi gripe empeora, pasan tres días, Álvaro se recupera, pero yo parezco haber perdido hasta la última defensa de mi cuerpo. El médico me dice que para la gripe no hay nada mejor que reposición de líquidos, descanso y unos fármacos antipiréticos, cuya principal función es bajar la fiebre. Álvaro se queda todo el día al lado de mi cama, ha preparado sopas, ha conseguido remedios y me ha cuidado día y noche, y yo, duermo, lloro y trato de comer, pero la verdad no tengo apetito. Después de seis días de malestar, puedo escuchar a Álvaro, pero me cuesta abrir los ojos. —Mina, cielo, abre un poquito o tendré que internarte, mi amor, por favor. —ruega y yo realmente intento, es solo... mi cuerpo, y no tiene energía, y hasta intentar mover los párpados me cuesta.—Mina, tú lo eres todo para mí, solo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR