Por Alberto - ¿Ella? -Me quiero matar… No podía acomodar mis palabras. Me sentía un hombre perdido. Entre tantos parques y… Jamás la voy a olvidar. Clara no podría hacerme olvidar a la mujer que amo. Sé que nadie puede reemplazarla. -Te hubiese lastimado. Dije, como excusa. Clara estaba callada. En ese momento se acercó Ricardito, para decir que se estaba divirtiendo, ajeno de mis sentimientos y de lo que estuve a punto de hacer con su madre. La tarde estaba llegando a su fin, peor aún no hacía frío y el niño se quiso quedar un rato más. Yo trataba de ver a Alice, sin dudas ella estaba con la gente de la producción. No podía distinguir nada. No pasó mucho tiempo cuando tuve a Eli frente a mí. Estaba sola, descalza, con unas tiras doradas en sus piernas y con un vestido min

