POV Annet —Sí, tengo todo listo —le respondí a mi jefe por celular, quien me tenía hostigada con la entrega del artículo de esta semana para la revista. —Pendes de un hilo, Annet, ya lo sabes, un solo tropiezo más, y te vas al abismo. —Lo tengo más que claro, pero ya verán como iré levantándome de nuevo. —Por favor, Annet. Limitate a hacer solo tu trabajo, ya hemos tenido suficiente con el asunto del Grupo Palmieri, admitámoslo, nos irá bien, siempre y cuando no toquemos su apellido. —Pues la mediocridad no es parte de mi, señor, porque tengo en mis manos el objeto que nos sacará de esta crisis en la que estamos sumergidos. Mi jefe se quedó pensativo y tras meditarlo, se mostró interesado en saberlo. —¡Si se trata de una de tus…! —Muy bien, si no quiere saberlo, no insistiré. Pued

