POV María —Pax, por favor… Tienes que soltar, no puedes simplemente venir y ¡Ah! —Se cumplieron los tres días, princesa —me susurra en la oreja, en lo que yo siento su virilidad restregarse contra mis glúteos—. Solo vengo por lo que es mío, ese fue el trato. —¿D-de qué trato hablas? Yo no acepté nada… ¡Mmm! —muerdo mis labios cuando lame mi cuello, mientras el agua de la ducha sigue cayendo en nuestros cuerpos—. A-al menos déjame terminar de bañar. —Yo te ayudaré —y sin previo aviso, me da la vuelta, colgándose en su cintura para pegarme contra la puerta semitransparente, para empezar a besarme los labios y frotar mis pechos. —Pero aún estoy con la regla, no podemos. —Te dije que eso ya no me importa, te necesito María —gime roncamente, apretando mis muslos—. Y para que lo sepas, no

