- ¡Thomas ábrenos la puerta! - ¡No vayas a cometer alguna locura hijo! - ¡Thomas ábrenos! - Thomas si no me abres, romperé la puerta –era la vos de Checho, estaba muy desesperado y preocupado por mí– Soy Checho, tu hermano… ¡Ábreme por un demonio! –era claro que estaban preocupados por mí, que sentían lastima porque fui engañado y abandonado por la mujer que tanto amaba; Don Paco, Thalía y los muchachos no dejaban de gritar y insistirme en que les abra la puerta; yo los escuchaba perfectamente pero no podía abrirles porque estaba preparando mi maleta… Los golpes a la puerta cada vez eran más fuertes, estaban desesperados, parecía que tenían miedo de que yo me suicidara o me hiciera algún tipo de daño irreparable… De pronto la puerta no resistió tantos go

