Robert Me desperté temprano, en el desayuno nadie dijo nada de más. Las palabras estuvieron nulas hoy. Creo que al permitir que ella ayer hubiera salido, hizo que hoy estuviera más calmada y eso es un gran avance. Alcanzó a sentir el aroma de ella, la tengo a pocos metros de mí y me perfuma demasiado, es tanta la curiosidad que ya tengo cargada, que me la imagino desnuda sobre mí, con ella no soy el hombre rudo que posee a las mujeres hasta obtener intimidad, tengo la paciencia que creí que jamás me saldría en mi vida. Camino hacia donde ella está, justamente es en la recámara del lado, no sé, si es lo más apropiado tocar la puerta o simplemente observar por la rendija que está, me dan ganas, pero disimular la cantidad de saliva que acumulare dentro de mi boca será imposible. No pue

