Cuando terminaron su jornada laboral, Arturo sugirió una salida, pues jamás se había presentado la oportunidad de que ambos estuvieran en una relación y está vez quería experimentar una cita doble. Ben aceptó encantado, además creía que era buena idea despejarse un momento después del arduo día de trabajo y a él también le parecía una buena idea una salida entre los cuatro. Ambos llevaron a sus parejas en sus respectivos autos a un pequeño bar; aquel lugar que habían elegido era uno muy tranquilo, la luz era tenue lo que los hacía sentirse más relajados y la música jamás estaba a un volumen tan alto lo que les permitía platicar cómodamente y adicional a eso, había un menú del cual podían elegir alimentos como hamburguesas o pizza, los cuatro tomaron asiento en una de las mesas redondas c

