Después de que tuviéramos una cena muy incómoda por las constantes peleas de Briana y Jackson, llevamos a Amelia a su habitación y la acostamos. Erick le contaba un cuento mientras yo recogía sus juguetes. - ¿Mami me cantarías? – pregunta casi somnolienta, cada vez que me llama mami me hace sentir extraña, jamás pensé en ser madre joven. - Claro cariño – dije sentándome a su lado y empezando a cantar, cuando terminé de cantar ya se había dormido. - Jamás pensé que sería tan feliz con ustedes dos a mi lado – dijo Erick viendo dormir a nuestra pequeña. - Igual yo – dije un poco apenada. - Le diré a mi madre que esté pendiente de ella por si se despierta, luego tu y yo iremos al bosque, ¿te parece? – dijo. - Si, está bien. Yo iré a avisarle a Briana que saldremos un momento par

