CAPÍTULO VEINTIOCHO Hubo mucha tensión entre los dos pasajeros durante su viaje a la costa. Ramírez pasó casi todo el rato mirando por la ventana. “¿Te enteraste de la última víctima?”, dijo. “Esa mujer podría ser cualquiera”. Ramírez se encogió de hombros. “¿Qué escuchaste?”. “Todavía no hay una identificación positiva. Las huellas no ayudaron en nada. Publicaron su foto”. “Así que has pasado todo el día trabajando”, notó ella. “¿Haciendo qué?”, “¡Haciendo mi trabajo!”, dijo Ramírez, girando la cabeza para mirarla. “¿Qué quieres decir con ‘haciendo qué’? Este trabajo me importa tanto como a ti. La diferencia es que yo sé equilibrar las cosas. Tú no tienes botón de apagado. Siempre estás encendida. ¿Estuviste pensando en el trabajo cuando me besaste? ¿Y cuando nos tomamos de las man

