Emma no sabía qué hacer, no podía dejar las cosas así con Max y tampoco podía ignorar el estado de salud de su padre. — ¡¿Qué haces aquí?! ¡Vete de una maldita vez! Los ojos de Maxwell le hicieron saber a Emma que las cosas habían acabado, ella salió corriendo del centro de convenciones y fue directo al carro que era manejado por el chófer de su padre. — Veníamos en camino cuando él se sintió mal, tuve que pasarlo dejando en el hospital y el doctor me pidió que te mandará a llamar. Tienen que operarlo y no poseo la autorización de firmar los documentos para que procedan. — ¿Qué es lo que le ha pasado a mi papá? — Él tuvo un infarto, desde hace tiempo me estaba ocultando su estado de salud para que no te dijera nada. Pensé que todo estaba bien y que la medicina que tomaba era para mant

