El cielo se veía triste, quizás compartía la tristeza de ver cómo una mujer que ha sufrido tanto aún este sufriendo. Aquella chica que ha luchado una y otra vez por salir adelante y no caer en aquel abismo estaba a poco de caer, a poco de desaparecer en aquel abismo oscuro, frío y profundo lugar del que seguramente una vez de entrar no podría salir. Llovía a cántaros, lo que dificultaba el andar rápido de los autos, todos sabían que era de vida o muerte llevar a aquella mujer cuya vida pendía de un hilo fino. Pero también tenían que ser cuidadosos con que la carretera mojada y las maniobras que realizaban no complicara más la salud de aquella chica débil que hacía inconsciente en las piernas de aquel hombre desesperado. En Woo lloraba al ver a aquella mujer en esa situación, mientras aca

